Sabemos que los pacientes ingresados en nuestro hospital tienen características particulares, desde aquellas que lo definen como persona física (edad, peso y talla, etc.), a sus antecedentes personales y familiares, y a la razón de su ingreso. Toda esa información está recogida en su historia clínica y desde el punto de vista de enfermería es clave para diseñar, a los profesionales que atienden a esos pacientes, un modelo de observación básico para detectar posibles alteraciones en la óptima recuperación del paciente.