EL derrame ocular

El hiposfagma o hemorragia subconjuntival es una acumulación de sangre en la superficie del ojo, entre la conjuntiva y la esclera, suponiendo un motivo de consulta habitual en las urgencias oftalmológicas.

Puede relacionarse con lo que se conoce como maniobra de Valsalva (accesos de tos, estornudos, estreñimiento, vómitos...), tener un origen traumático o producirse por subida de la tensión arterial. No obstante, suele ser de causa desconocida. Aparece con más frecuencia y mayor envergadura en pacientes en tratamiento antiagregante o anticoagulante (fármacos que hacen que la sangre sea “más líquida: Aspirina, Sintrom, etc.).

En la mayoría de las ocasiones es asintomático. Muy típicamente se produce durante el sueño y es otra persona la que avisa al paciente de que tiene el ojo rojo. Puede producir una leve molestia, sensación de ocupación de espacio o de cuerpo extraño.

Pese a lo llamativo del caso, se trata de una circunstancia inocua, sin importancia para la salud ocular. Es frecuente se den episodios de repetición; en estos casos será importante consultar con el médico de familia para comprobar la normalidad de la tensión arterial y descartar alteraciones de la coagulación.

Es fundamental comprender que NO guarda relación con la presión intraocular, es una circunstancia independiente de la posibilidad de tener la tensión alta del ojo.

No existe tratamiento. Desaparece de forma progresiva al igual que cualquier hematoma de la piel; en este proceso puede cambiar la tonalidad, pasando del rojo vivo u oscuro a colores amarillentos o verdosos. En los casos en los que el paciente se queja de molestias, habitualmente se recomienda el uso de lágrimas artificiales frías para sentir alivio.

 

Elena Pendon Nieto

José Coín Ruiz
F.E.A.  Oftalmología. 
Área Sanitaria Málaga-Axarquía

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar