Llega el otoño a nuestros montes

Con la llegada del mes de Octubre, aparecen los primeros altibajos en las temperaturas. El veranillo de San Miguel nos trae un nuevo sol al cielo azul que invita a salir a la calle y disfrutar de la naturaleza. Pero los días son más cortos y las temperaturas, por tanto, siguen una línea de descenso progresivo, por lo que hay que controlar bien nuestros planes y por supuesto, la vestimenta. ¡¡ Nunca podemos descartar un posible chubasco !!. El otoño con su follaje seco adornando nuestros senderos, es una época magnífica para disfrutar de los paisajes más bucólicos de nuestro maravilloso y privilegiado entorno y empezar a poner en marcha nuestras piernas tras un verano de merecido descanso. Ya sean suaves rutas de senderismo o excursiones a terrenos más rocosos y montañeros, las caminatas otoñales suponen una forma fantástica de ejercitarse disfrutando del aire libre y sin grandes impactos para las articulaciones. Aun así, ello no significa que sea una actividad exenta de riesgos, por lo que no debemos descuidar ningún aspecto a la hora de nuestras tan esperadas salidas. Es importante mirar la previsión meteorológica. La primera tarea será, por supuesto, echar un vistazo a la previsión, por ejemplo en la página de Aemet, para asegurarnos de que no se prevé un tiempo de perros que haga inviable nuestra excursión. Si sólo avisan de un poco de lluvia y te atreves con ello, no te olvides de llevar un chubasquero. Y como decía Albert Camus “El otoño es una segunda primavera, donde cada hoja es una flor”.