Por hábitos saludables entendemos a todos aquellos que nos ayudan a mantener una buena calidad de vida a cualquier edad y previenen además la aparición de ciertas enfermedades. Lo primero que pensamos es en “no fumar”, en “comer bien”, en practicar “actividad física”, y pocas veces pensamos en los importante que es dormir bien. Y dormir bien no es solamente dormir el número suficiente de horas, sino que nuestro sueño sea reparador y de calidad; que nos levantemos descansados y con un buen estado de ánimo. Entre las consecuencias de dormir poco encontramos: disminución de la concentración, falta de energía y motivación, falta de control y coordinación, dolores musculares y dolor de cabeza, mayor facilidad de sufrir accidentes así como problemas con la violencia. Como vemos las consecuencias de no dormir bien pueden ser más serias de lo que realmente creemos. Nos influye tanto en el desempeño laboral como en nuestras relaciones personales.
Nos planteamos recomendaciones para conseguir un buen descanso como pueden ser: evitar tomar cafeína o teína por la tarde, una cena abundante que nos puede interferir en nuestro sueño al hacerse pesada la digestión así como alimentos diuréticos que nos hagan levantarnos para ir al baño, el alcohol, el tabaco, mantener horarios acordes durante toda la semana para acostarnos y levantarnos, temperatura de la habitación no superior a 20ºC, habitación oscura y ropa cómoda entre otros.

 

 

ElenaPendonElena Pendón Nieto
Supervisora UGC.
Anestesología y Reanimacíon.
Área Sanitaria Málaga-Axarquía