Según Virginia Henderson la enfermería es “ayudar a un individuo sano o enfermo a la realización de actividades que contribuyan a su salud, bienestar, recuperación o a lograr una muerte digna”. Así mismo, la empatía deriva del término griego empátheia, recibiendo también el nombre de inteligencia interpersonal, y se refiere a la habilidad de una persona para comprender el universo emocional y cognitivo de otra.

Una enfermera para atender a personas, enfermas o no, debe manejar unas buenas relaciones interpersonales; va a interactuar con una persona o un grupo, del cual debe saber comprender su problemática; tiene que saber comunicarse, y para eso debe adquirir una serie de habilidades que asegure el bienestar del paciente en su aspecto bio-psico-social, tales como la empatía o la escucha activa basada en el respeto.

La enfermera debe saber comunicarse, debe expresar de una forma adecuada lo que quiere comunicar, debe escuchar, respetar, no juzgar, ni dejarse llevar por las apariencias. También debe mantener una relación estrecha con el paciente y con su familia para conocer mejor sus necesidades, debiendo dejar de lado su situación personal para que no afecte a sus pacientes y mejore su eficacia.

Según el psicólogo Xavier Pons Díez del departamento de Psicología Social de la Universidad de Valencia:

“Ofrecer al paciente un trato empático y de alta calidad no sólo es un compromiso ético de la profesión sanitaria sino que, además, resulta de gran utilidad para poder diseñar mejor los procesos terapéuticos y asistenciales en la dirección de las necesidades reales de cada persona, así como para recoger mejor información de utilidad diagnóstica y para lograr una mayor comprensión y adhesión al tratamiento por parte del paciente”

Por todo esto, debemos tener en cuenta que para empatizar con un paciente, importa tanto lo que le digamos, como el cómo se lo digamos. Es muy importante la actitud, una sonrisa, palabras amables para acercarnos a él y el contacto físico. Por eso, la empatía es importante a la hora de ”cuidar”, estando el paciente más relajado y admitiendo de mejor grado los cuidados que se le proponen, con lo cual los resultados seran más satisfactorios.


María Luisa Ortega López
Enfermera UGC. Especialidades Quirúrgicas. Área Sanitaria Málaga-Axarquía