El director del Centro de Arte Contemporáneo de Málaga asegura que «hemos demostrado que es posible un programa de excelencia de calidad sin hacer concesiones».

Fernando Francés, nacido en Torrelavega en 1961 pero afincado en Málaga desde hace 14 años -los mismos que lleva comandando el Centro de Arte Contemporáneo (CAC)-, se dirigía a la playa el pasado verano cuando, de repente, recibió una llamada inesperada. “El Foreign Office me comunicó que mi nombre estaba entre los candidatos para obtener la medalla de la Orden del Imperio Británico, concedida por la Reina Isabel II, y si la aceptaría”. Así, entre estupefacto y dichoso, Francés aguardó cinco meses la decisión en la más absoluta confidencialidad “aunque en aquel momento sólo quería gritar de la emoción”, recuerda Francés c sobre el proceso que le llevó a recibir este viernes, en el Ayuntamiento de su Málaga querida, la más alta de las distincionesdel gobierno británico destinada a ciudadanos extranjeros.

Su elección no fue por casualidad dado que Reino Unido le ha concedido tal honor por los “servicios al arte británico prestados en España”, fundamentalmente a través del CAC, lugar del que habla su director con el orgullo que un padre siente al observar las buenas calificaciones de su hijo. Artistas de la talla de Tony Cragg -la primera gran exposición que incluso derivó en una estatua de una de sus obras en calle Larios-, Hannah Collins, Jake y Dinos Chapman, Jane Simpson, Tim Noble y Sue Webster, Liam Gillick, Anish Kapoor, Julian Opie, Runa Islam, Rachel Whiteread, Jason Martin, Tracey Emin, Gilbert y George, Gavin Turk, Dexter Dalwood, Simon Starling, Richard Deacon, Jonathan Monk, Marc Quinn, D*Face, Richard Long, Isaac Julien y Peter Doig han desfilado a lo largo de los años por las galerías del museo bajo su mando. Una clara apuesta por el talento global y británico en particular que no ha pasado desapercibido.

“Es gratificante ver cómo en ciertos países el trabajo silencioso también se atiende”, confiesa Francés, quien ve un premio a la labor del CAC “ya que no se valora a la persona, sino lo que hace”. “Que en 14 años hayamos realizado 25 exposiciones de artistas británicos supone la proporción más alta de todos los que hemos tenido, es el país más expuesto tras España”, resalta el homenajeado, quien recordó que también el proyecto MAUS, en el Soho malagueño, ha acogido a creadores de más allá del canal de la Mancha como Ben Eine, Mode 2 y el citado D*Face. “El arte británico posee una mirada amplia y generosa; damos una representación de sus artistas del siglo XX y XXI del arte contemporáneo, de varias generaciones para que se entienda su evolución, por lo que vertebramos el arte actual”.

Esta distinción, sin embargo, no tiene intención de alterar el ritmo de trabajo del CAC, principal valedor de este honor. “Nuestra línea está muy definida, esto es una palmadita en la espalda para seguir”, argumenta, orgulloso, sobre el hecho de que en la ciudad de museos en la que se ha convertido Málaga, “el nuestro sea el único con ‘marca de la ciudad’, además de que ofrecemos más atención a programas educativos, didácticos y culturales que ningún otro”. Por ello, se congratula con que, del medio millón de visitas que reciben a lo largo de las 15 exposiciones anuales que ofertan, “el 62% de los visitantes son malagueños, casi el doble que el siguiente museo, lo que habla de nuestro compromiso y del apoyo de los ciudadanos, puesto que apostamos por la calidad desde lo global”. “Este año es probable que incluso batamos nuestro record”

El salón de los Espejos del Ayuntamiento de Málaga se vistió en la tarde del viernes de etiqueta para rendir homenaje a Fernando Francés. Lleno hasta la bandera, multitud de personalidades de diversos ámbitos, amigos y familiares se acercaron para ver cómo el embajador británico en España, Simon Manley, condecoraba al director del CAC con la estrella de plata. Antes, el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, manifestó que con esta distinción “se distingue la proyección cultural de Málaga por medio del CAC, proyectándose como uno de los más relevantes del arte contemporáneo en España, Europa y el mundo”. Asimismo, aprovechó ara animar a invertir a los británicos en el ámbito empresarial en la provincia.

El embajador, por su parte, incidió en el cambio cultural que la ciudad ha dado en los últimos 20 años, haciendo énfasis en el destacado trabajo de Fernando Francés como plataforma para dar a conocer a los artistas británicos “desde los pioneros hasta los contemporáneos”. “Es un trampolín internacional de mi país; las artes unen a ambos pueblos y culturas”.

- En su intervención, Francés insistió en su creencia en el arte “como agente transformador de la sociedad y del mundo” y no como un complemento del ocio, la imagen, el turismo y la economía, “aunque influya en todos ellos”. El acto, como no podía ser de otra manera, acabó con los correspondientes himnos tras la última soflama del homenajeado: “Por Dios y por el imperio, ¡Dios Salve a la Reina!”

 

 Fotografía: Lorenzo Carnero