Cuando llega el calor los chicos se enamoran, como decía la canción, y las urgencias se llenan de pacientes con cólicos nefríticos. El cólico nefrítico es un episodio súbito de dolor en uno de los riñones, reflejado hacia el abdomen y los genitales, asociado a vómitos, sudor frío y en ocasiones molestias o sangrado al orinar. Se produce por la obstrucción brusca de la vía urinaria en algún punto entre el riñón y la vejiga, siendo las litiasis (piedras o arenillas) formadas en el riñón la causa más frecuente de la misma.


La formación de piedras en el riñón está influenciada por muchos factores genéticos, anatómicos, metabólicos y dietéticos. Entre las recomendaciones que suelen darse a los pacientes con piedras o cólicos nefríticos se incluyen un estilo de vida saludable, una dieta equilibrada reduciendo la ingesta de proteínas animales,  sal y alimentos ricos en oxalato (sustancia relacionada con las piedras y que se encuentra en verduras de hoja, tomate, fresas o chocolate entre otros), el consumo diario de naranja y limón, una dieta normal en calcio (incluso en aquellos pacientes con piedras cálcicas) y la ingesta elevada de líquidos.
Las recomendaciones diarias de agua para una persona adulta y sana oscilan entre el litro y medio y los dos litros al día. Independientemente del tipo de agua que se beba (no hay diferencias en este aspecto en cuanto al consumo de agua embotellada o agua de la red pública), una persona con piedras renales debe beber entre 2 litros y medio y 3 al día. Una ingesta menor puede producir una orina más concentrada, con mayor probabilidad de que las sustancias disueltas en ella precipiten y formen cálculos.


En verano, perdemos más líquido por el sudor, la humedad ambiental y la respiración, por lo que la ingesta de estas cantidades de líquidos puede no ser suficientes como para mantener una orina lo bastante fluida. Todo ello, junto a ciertos excesos dietéticos que nos permitimos en estas fechas, convierten a nuestra vía urinaria en terreno abonado para la obstrucción de nuestras tuberías por arenillas o cálculos, por lo que los requerimientos de agua de nuestro cuerpo pueden situarse por encima de los 4 litros al día.


Así que ya saben, enamórense si quieren en verano pero sobre todo, hidrátense.

DoctorDr. Carlos Javier Ortega Seda
UGC Especialidades Quirúrgicas/Urología.
Área Sanitaria Málaga-Axarquía